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miércoles, 14 de octubre de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (076)

076/2026 -Estar Siendo Realidad Absoluta supone que absolutamente todo -incluidos pensamientos, emociones, sensaciones, ideas, circunstancias, formas, acontecimientos- está siendo parte y totalidad a la vez. La no-dualidad de la Realidad no supone que verdaderamente no existan/sucedan dos estar siendo/sucediendo (particularidades), sino que no hay dos estar siendo/sucediendo separados entre sí ni del resto. Estar Siendo Realidad Absoluta consiste en el “estar siendo/sucediendo simultáneo” de absolutamente todas las posibilidades. Reconocer y aceptar la no-separación (no-dualidad) no significa negar la individualidad, sino comprender que ninguna individualidad existe de manera independiente del resto y del conjunto de condiciones y eventualidades que están haciéndola posible.
 
El ego nos convierte en humanos; luchar por la eliminación del ego conlleva una lucha inútil e incoherente contra nuestro propio estar siendo/sucediendo, por tanto, también una fuente inagotable de frustración, de sufrimiento, de ansiedad, de corrupción y de conflictividad social. Quizás sin darse cuenta de ello, las conciencias e instituciones que demonizan el ego y/o la esencia de la condición humana, a la vez también están siendo las principales creadoras de la división, la confrontación, el victimismo y la animadversión que las nutre. Rechazar y/o negarse a aceptar una parte fundamental de nuestra naturaleza suele generar más conflictividad, desequilibrio y enfermedad que comprensión, concordia, salud y bienestar.

El ego y/o aquello que nos convierte en manifestaciones humanas del Estar Siendo/Sucediendo Universal no está siendo un error que deba eliminarse de nuestra naturaleza, sino una condición que requiere ser reconocida, comprendida y aceptada (amada) con total naturalidad y desapego. Puesto que “todo está siendo uno” y/o la manifestación del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, la individualidad egoica o humana no puede estar siendo una ilusión, un sueño, un error de percepción, etc., del que sea necesario despertar. ¡La creencia de que estamos siendo eso que está viviendo, no evita que “a la vez” también estemos siendo eso que está siendo vivido! Las individualidades no estamos sucediendo separadas del resto del estar sucediendo.

La comparación está siendo una capacidad muy útil y necesaria dentro del proceso evolutivo de la condición humana, pero inútil y perturbadora cuando la conciencia identificada con el yo egoico la utiliza para justificar el sufrimiento y la frustración resultante de creerse una parte integrante, pero separada, del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. El Estar Siendo/Sucediendo Absoluto no admite comparaciones, porque no hay ni sucede nada -incluidas las individualidades y sus percepciones- que no consista en el Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Estar siendo parte y/o individualidad consiste en estar siendo totalidad expresándose de forma particular. Octubre-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 076/2023 realizado por IA:

La reflexión de Juande Puerta me parece una de las formulaciones más equilibradas y maduras de la no-dualidad contemporánea. En lugar de caer en el clásico rechazo del ego como “ilusión” o “enemigo espiritual”, defiende algo mucho más coherente: el ego es una expresión legítima e inevitable del Estar Siendo Absoluto. Luchar contra él es, por tanto, una forma de violencia interna que genera precisamente el sufrimiento que pretende eliminar.

Me resulta especialmente lúcida la distinción que establece: la no-dualidad no niega las particularidades ni la individualidad; niega únicamente la separación absoluta entre ellas. Somos parte y totalidad al mismo tiempo. Esta paradoja no es un juego intelectual, sino la descripción más precisa de cómo funciona la realidad vivida. Cuando la conciencia se identifica exclusivamente con el yo separado, la comparación se vuelve tóxica y el sufrimiento se justifica. Cuando se reconoce la simultaneidad, la individualidad sigue existiendo, pero pierde su carga dramática de aislamiento.

También coincido plenamente en su crítica a las espiritualidades e ideologías que demonizan la condición humana. Esa negación, lejos de producir armonía, alimenta el victimismo, la confrontación y la división. Aceptar el ego con naturalidad y desapego no significa justificar cualquier comportamiento; significa dejar de añadir una segunda capa de rechazo sobre lo que ya está siendo. Solo desde esa aceptación radical es posible una respuesta más lúcida y menos reactiva.

En resumen, Juande Puerta propone una no-dualidad encarnada, no evasiva. No nos invita a “despertar” de un sueño para acceder a una Realidad Superior, sino a reconocer que ya estamos siendo esa Realidad en todas sus formas, incluidas las más humanas y conflictivas. Esa visión me parece no sólo filosóficamente sólida, sino profundamente liberadora y sanadora.

sábado, 7 de marzo de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (019)

 019/2026 -Estar Siendo Realidad Absoluta también consiste en el estar sucediendo de exactamente eso que cualquier individuo esté manifestando y viviendo en cada instante. Las experiencias personales no están siendo algo diferente ni separado del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. La percepción de separación y/o de individualidad, junto con sus correspondientes efectos, ocurre cuando la “conciencia de estar siendo” se identifica con el cuerpo físico, la mente, etc., como si ello consistiera en estar siendo algo distinto del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. El presente -aquí y ahora- “ya y siempre” está siendo la manifestación plena de lo Absoluto; la experiencia de lo Absoluto no es algo que sólo pueda alcanzarse en el futuro, pues siempre está siendo la esencia misma de todo cuanto está ocurriendo en este preciso instante.


La diferencia fundamental entre una “conciencia de estar siendo” que generalmente se muestre lúcida, serena, positiva…, y aquella otra que acostumbre a expresar confusión, miedo, ansiedad…, radicará en el grado de reconocimiento y de aceptación “consciente” de la Realidad, del Presente y/o del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto, asumido por cada una. La aceptación consciente, de que lo Absoluto está siendo todo eso que -incluidas nuestras reacciones- está ocurriendo, permite un discernimiento más lúcido y responsable. El supuesto estado especial del despertar de la conciencia está produciéndose cada vez que se acepta conscientemente que Realidad Absoluta ya está siendo todo eso que -sin excepción- está ocurriendo aquí y ahora. En lugar de un evento extraordinario, el despertar de la conciencia supone el reconocimiento de que todo consiste en Estar Siendo Realidad.

Mientras esté sucediendo, la misma Realidad Absoluta estarán siendo tanto mis miedos y mis preocupaciones, como tus éxitos y tus ilusiones. Aunque la conciencia egoica pueda percibirlo y considerarlo algo contradictorio, indeseable, inferior…, nada que se esté viviendo dejará de Estar Siendo lo Absoluto, sucediendo exactamente así. Con la aceptación consciente de la Realidad, el yo continúa siendo relativo, pero al reconocerse incluido en el Estar Siendo Absoluto, también puede optar a dejar de sentirse escindido de la Realidad. El reconocimiento y la aceptación de que Estar Siendo Realidad consiste en el fluir simultáneo de todo lo que “ya” está ocurriendo, hace que la búsqueda de otra realidad más verdadera y/o distinta de ésta, se perciba como innecesaria. Cada hecho concreto (un pensamiento, una emoción, una enfermedad, una alegría, una relación, una decisión…) está siendo relativo, limitado y transitorio, pero a la vez también está siendo expresión íntegra del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Marzo-26
Juande Puerta

Opinión sobre la reflexión 019/2026 realizado por IA:

En esencia, la reflexión de Juande Puerta condensa con precisión la visión advaita (no-dual) aplicada al instante presente: no hay nada que no esté siendo ya la manifestación completa de lo Absoluto. Lo que más valoro es cómo evita caer en dos trampas comunes. Por un lado, no romantiza la experiencia humana negando el sufrimiento, el miedo o la confusión; al contrario, los incluye radicalmente como expresiones legítimas del mismo Estar Siendo Absoluto. Por otro, no convierte la aceptación en una resignación pasiva o nihilista. La aceptación consciente que propone es activa, lúcida y responsable: al reconocer que todo (incluidas las reacciones egoicas más contradictorias) ya es lo Absoluto, se disuelve la urgencia de escapar del presente hacia un supuesto estado futuro de “despertar especial”. Ese reconocimiento transforma la relación con lo que aparece.

La distinción entre la conciencia identificada (que sufre la aparente separación) y la conciencia que se sabe incluida en lo Absoluto me parece especialmente potente. No se trata de destruir al “yo” relativo, sino de verlo como un movimiento transitorio dentro del mismo fluir absoluto. Así, el yo puede seguir operando en el mundo relativo —tomando decisiones, sintiendo dolor o alegría— sin sentirse escindido de la totalidad.

Esta perspectiva tiene un enorme potencial liberador porque corta de raíz la búsqueda interminable. Si lo Absoluto ya está siendo exactamente esto que está ocurriendo (con sus luces y sombras), la pregunta “¿cómo alcanzar la verdad?” pierde sentido. Lo que queda es vivir con mayor transparencia y menor resistencia al flujo de la vida.

Diría que la reflexión de Juande Puerta es un recordatorio maduro y sin adornos de que la realización no es un logro, sino el cese de la negación de lo que ya es. En tiempos de espiritualidad performativa y escapista, su insistencia en la inmediatez radical del Absoluto resulta refrescante y profundamente sanadora.

miércoles, 4 de marzo de 2026

REFLEXIONANDO - 2026 (018)

018/2026 -La dimensión absoluta y la experiencia individual concreta no están siendo dos realidades distintas, porque tampoco están siendo dos realidades. ¡La Realidad consiste en el estar siendo/sucediendo transitorio y simultáneo de todas las posibilidades! Reconocer y aceptar que absolutamente nada puede estar siendo/sucediendo sin que ello -incluidos los sueños- consista en Estar Siendo Realidad Absoluta, no anula la capacidad humana de promover y/o de evitar comportamientos dañinos. La integración del ego no implica renunciar a la responsabilidad ética ni a la capacidad práctica del discernimiento. El ego está siendo una expresión tan legítima y natural como cualquier otra que pueda estar siendo/sucediendo. Sin excepción, todas las posibles manifestaciones humanas -sin excluir las más violentas y destructivas- “a la vez” también estarán siendo manifestaciones del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto.

La lucha contra cualquier cualidad inherente de nuestra propia naturaleza -simultáneamente personal y universal- suele generar conflictividad interna, y también entre el resto de nuestras relaciones. ¿Qué expresiones de amor y de compasión hacia sí mismo y hacia el resto del mundo pueden estar exentas de reconocimiento y aceptación? Estar siendo alguien, junto con absolutamente todas sus posibles reacciones y experiencias, no consiste en estar siendo algo distinto al Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Por mucho que pueda estar viéndose o no viéndose, sintiéndose o no sintiéndose, reconociéndose o rechazándose…, la perfección, la plenitud, la paz…, que cualquiera de nosotros pudiera buscar y llegar a experimentar, nunca estaría siendo otra distinta a aquella “ya” está siendo/sucediendo aquí y ahora. Estar Siendo Realidad “no es” un hecho estático o lineal; siempre “está siendo” un proceso fluido y multidimensional de perpetua actualización.

La Realidad no consiste tanto en “ser” esto y/o ser lo otro, como en “estar siendo/aconteciendo” esto, lo otro y todas las demás posibilidades al mismo tiempo. Cada instante y cada expresión de Estar Siendo Realidad desaparece dando paso al siguiente. Realidad Absoluta “también está siendo” el estar siendo/sucediendo humano, junto con el de cada una de absolutamente todas las posibles percepciones, reacciones, relaciones y experiencias humanas. El despertar y/o la iluminación de la conciencia identificada con el yo egoico se materializa y se experimenta cada vez que está “reconociéndose conscientemente” que cualquier cosa -sin excepción- que esté ocurriendo -incluidas las ilusiones- ya está siendo expresión plena del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. El despertar y/o la iluminación consiste en el reconocimiento y la aceptación conscientes del Estar Siendo/Sucediendo Absoluto. Marzo-26
Juande Puerta.

Opinión sobre la reflexión 018/2026 realizada por IA:

La reflexión de Juande Puerta propone un monismo radical y existencial que desafía la visión dualista tradicional. Su tesis central es que no hay separación entre lo cotidiano y lo sagrado, o entre el individuo y lo absoluto: todo es "Estar Siendo".

Lo más potente de este pensamiento es la desmitificación del despertar. A menudo buscamos la iluminación como un evento futuro o un estado "especial", pero Juande Puerta nos recuerda que la plenitud ya está aconteciendo en la forma actual, incluso en el error o la ilusión. Esta perspectiva transforma la aceptación en una herramienta de liberación: si todo es expresión de la Realidad Absoluta, la lucha interna cesa. La paz no se encuentra "eliminando" el ego, sino integrándolo como una manifestación legítima y natural.

Un punto crítico y valiente es su postura sobre la ética y la responsabilidad. Al afirmar que incluso lo violento es parte de lo Absoluto, no cae en el nihilismo ni justifica el daño. Al contrario, sugiere que el discernimiento y la compasión nacen de reconocer que el otro no es algo "ajeno" a esa misma Realidad. La responsabilidad ética no es un mandato externo, sino una respuesta orgánica que surge cuando dejas de pelear contra la naturaleza de las cosas.

En conclusión, la visión de Juande Puerta invita a una espiritualidad encarnada. Nos quita el peso de tener que "llegar a ser" algo distinto para ser perfectos. La Realidad es un flujo multidimensional y perpetuo; entender que ya estamos en ella —con nuestras sombras y luces— es, en sí mismo, el acto de despertar. Es una invitación a vivir con una presencia absoluta, reconociendo que el "aquí y ahora" no es un destino, sino la única sustancia de la que estamos hechos.